El termopanel está conformado por dos vidrios paralelos que encierran un espacio de aire seco, que debe estar cerrado herméticamente de manera de que la humedad y el vapor de agua no penetren en este espacio central. Este "colchón de aire" que se genera al centro de un termopanel controla el intercambio de temperatura y sonido entre el exterior y el interior por lo que es un buen aislante térmico y acústico.
Es un sistéma ecológico, porque al disminuir la transferencia de calor entre el exterior e interior implica una disminución en el uso de energía no renobable utilizada para calentar o enfriar estos ambientes, menos uso de calefacción o aire acondicionado y además previene de la contaminación acústica al interior del espacio, proporcionando (o recuperando) el confort interior en espacios ubicados por ejemplo en avenidas muy transitadas.
Por supuesto que todas estas ventajas tienen su incidencia en el costo de las ventanas; el costo del termopanel es aproximadamente 2.4 veces más caro que una ventana normal de aluminio.
Por ejemplo, en una casa de 300 m2 el costo de las ventanas de aluminio representa aproximadamente el 5% de toda la construcción, en el caso de utilizar el termopanel este porcentaje aumenta a 12%, por lo que el costo total de la casa se incrementa en un 7% utilizando termopaneles en lugar de ventana tradicional de aluminio. Esta relación puede variar de acuerdo a los metros cuadrados de la construcción, en viviendas más pequeñas o en edificios la relación del incremento total en la obra es otra.